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Alerta para los alérgicos: Un mapa de los árboles que generan molestias en primavera  
Enterate Online- 24-09-2026 -
  Nota publicada por: Enterate Online el 24-09-2026

Nota de origen:
Crean un mapa de los plátanos de CABA para ayudarnos a transitar la primavera
Enviada por: FAUBA , el 24-09-2026

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“Es una época terrible para mí. Pasé de tener una alergia leve a un diagnóstico de asma moderada: se me hinchan los ojos y la nariz se me tapa, no puedo respirar”, comparte Jaqueline Calderón, enfermera de 50 años, mientras camina por la Avenida Juan B. Justo, cerca del Sanatorio Los Arcos, una de las áreas con mayor presencia de plátanos en la ciudad, según un análisis realizado a partir del último censo del arbolado porteño. Calderón, residente de la zona durante más de dos décadas, comenta que al llegar la primavera, siempre usa barbijo, pañuelos y anteojos para transitar ciertas calles o avenidas, como la que recorre en este momento, donde las copas de los plátanos se entrelazan. En distintos barrios de la ciudad, la llegada de la primavera implica veredas amarillentas, “pelusas” flotando en el aire y habitantes que empiezan a planificar sus recorridos para evitar molestias. Para aquellos sensibles al polen, septiembre inicia un período complicado. “El plátano florece de manera masiva justo entre finales de agosto y el inicio de la primavera. Esto incrementa significativamente la cantidad de polen en el aire y facilita su llegada a las vías respiratorias”, explica Juan Pablo Guido, médico del Servicio de Alergia e Inmunología del Hospital Alemán. Quienes tienen predisposición alérgica pueden ver su mucosa respiratoria volverse más reactiva, presentando síntomas incluso tras un contacto leve con el polen. Los malestares descritos por Jaqueline son comunes entre quienes residen o trabajan cerca de estos árboles. “La alergia se presenta con estornudos, secreción acuosa, picazón intensa en nariz y ojos, lagrimeo y congestión”, resume Maximiliano Gómez, representante de la Asociación Argentina de Alergia e Inmunología. En casos más avanzados, pueden surgir tos, broncoespasmo o crisis asmáticas. Un aumento en los casos observados es evidente. Mercedes Ferez, de 29 años, trabaja en un local de churros ubicado sobre El Salvador, a una cuadra de la Avenida Juan B. Justo. Cada mañana, al salir de su casa, sabe lo que le espera debido a un plátano que se encuentra frente al negocio. “Al poner un pie afuera, me lleno de mocos, empiezo a estornudar constantemente, se me tapan los oídos y me pican los ojos”, menciona. En días ventosos, añade, las partículas entran directamente al local, lo que la obliga a lavarse el rostro varias veces al día para quitarse las pelusas. Después de intentar con antihistamínicos sin mucho resultado, Ferez considera usar barbijo esta primavera: “Siento que cada año las alergias son más intensas y todo es peor”. Esta percepción coincide con lo que observan los especialistas. Guido señala que las consultas por alergias respiratorias en el Hospital Alemán aumentan anualmente y también reciben pacientes con síntomas más severos. Los cambios climáticos, la contaminación ambiental y la polinización son algunos de los factores que pueden estar detrás de este fenómeno. Gómez destaca que las variaciones bruscas de temperatura pueden alterar el ciclo de polinización, comenzando antes y prolongándose más. Además, las partículas de contaminación, como las originadas por la combustión de diésel, pueden unirse al polen, incrementando la irritación e inflamación en la nariz y los ojos. Por ende, una mayor carga de polen combinada con contaminación puede intensificar los síntomas. Según datos del gobierno de la ciudad, el arbolado público cuenta con 32.319 plátanos (Platanus acerifolia), de un total de 370.180 ejemplares censados, destacándose en la comuna 11 (Villa Devoto, Villa del Parque, Villa Santa Rita y Villa General Mitre), con 4.066 ejemplares; en la comuna 15 (Agronomía, Chacarita, La Paternal, Parque Chas, Villa Crespo y Villa Ortúzar), con 3.986; y en la comuna 14 (Palermo), con 3.421. A continuación, las comunas 12 (2.701), 9 (2.624) y 10 (2.533) muestran menores cifras. Las cifras se complementan con datos de corredores específicos: a lo largo de la Avenida Juan B. Justo se encuentran 380 plátanos; la Avenida Avellaneda tiene 345 y la Avenida Caseros, 296. La distribución de los plátanos en la Capital puede observarse en un mapa interactivo creado para este propósito. En cuanto a las recomendaciones para quienes sufren estas alergias, la División Alergia e Inmunología del Hospital de Clínicas de la UBA estima que más del 20% de la población puede desarrollar alergia al polen, aunque existe un alto grado de subdiagnóstico dado que muchos no consultan ni son referidos a especialidades alergológicas a pesar de presentar síntomas persistentes de rinoconjuntivitis, que pueden agravarse con el tiempo, ya que se estima que el 40% de los pacientes podría desarrollar asma bronquial. A pesar de que muchos optan por utilizar antihistamínicos, los especialistas sugieren no normalizar los síntomas. “Cuando el antihistamínico de venta libre deja de ser efectivo o se necesita aplicar continuamente, es un signo de alerta”, advierte Gómez. También es importante consultar si aparecen tos o sensación de ahogo, ya que puede indicar un compromiso de las vías respiratorias inferiores y una posible progresión hacia el asma. Una vez que se decide buscar asistencia, la correcta identificación del origen de los síntomas es clave. Para determinar si efectivamente el plátano es el causante, Guido indica que se realizan análisis de sangre y pruebas cutáneas de reactividad. “No se debe asumir que uno es alérgico al plátano, ya que pueden existir otros alérgenos”, aclara. Tras identificar el desencadenante, el tratamiento puede incluir antihistamínicos, medicación nasal y, en ciertos casos, inmunoterapia específica. Entre las medidas sugeridas, Gómez propone el uso de barreras físicas como barbijos, anteojos ajustados al rostro o cambiarse de ropa. También recomienda consultar a un alergista y evitar la automedicación, dado que los tratamientos deben ser prescritos de acuerdo a cada situación particular. Asimismo, dado que el polen de los árboles se mantiene sobre todo en las inmediaciones de donde están plantados, alterar el recorrido y alejarse de los plátanos siempre que sea posible puede contribuir a disminuir la exposición. “A 200 metros de distancia, es poco probable que tengamos influencia”, sostiene. Luciana Staiano, docente e investigadora de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires, ha desarrollado un mapa interactivo en Google Maps que ayuda a los vecinos a evitar la molesta “pelusa” amarilla que liberan los plátanos. Esta herramienta clasifica las cuadras porteñas en tres categorías según la cantidad de estos árboles: amarillas (llevaderas, hasta 3 ejemplares), naranjas (cargadas, de 4 a 6) y marrones (imposibles, con 7 o más), permitiendo a los usuarios planificar rutas menos propensas a provocar alergias o, en cambio, encontrar caminos frescos y sombreados en verano.